Cronicas de Lujuria y Demencia del Huevo Cuadrado

EDITORIAL: “Ese amigo del alma”

23 Noviembre 2008 · Dejar un comentario

“…No me importa nada este escenario”

Trailer a Colorado, Ferreyras.

 

Adiós, Malevo

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Aquí estoy desde mi mansión de Miami junto a mi esposa, Rita; el amor de mi vida y no podemos creer tal hecho, estamos conmocionados.

Vemos por vigésimo séptima vez por el canal Crónica TV a nuestro colega y colaborador estrella, nuestro analista político y social,  subido a una torre, a un “mangrullo”, bajo una siesta infernal de 40 grados esperando la muerte y llegó finalmente, la muerte se lo llevó.

El Malevo no soportaba la injusticia, no la soportaba tanto, que el mismo se ajustició y con una pistola 45 se voló la sien. “A las armas las carga el diablo”, me dijo una vez y cuanta razón tenía. Por eso yo tengo mi Smith & Wesson con balas de fogueo.

Tres muertes me impactaron en toda mi vida: la primera, cuando se mató Yabrán, luego cuando ví la película La Caída cuando se mató Adolf Hitler y ahora de este querido cow-boy de sombrero blanco.

Las muertes son dramáticas y vaya si lo son y ni hablar si son suicidios. Cuando Leonardo Simmons se arrojó al vacío, también me impactó, pero no tanto como las otras tres.

La gente lo quería mucho a Mario, porque este valiente paladín le dio a la justicia algo que ni el más capaz de los jueces supo darle: VELOCIDAD y lo pongo con mayúscula porque en Argentina condenan siempre a los que hacen algo por la patria. La justicia además de ser lenta es injusta y Marito fue un pionero de la justicia rápida.

Estoy triste, este año se nos fue Bernardo Neustadt también en el día del periodista, se nos fue Ferreyra , ambos luchadores asiduos de la democracia desde sus lugares que tan bien supieron aprovechar.

Me harté de hablar de muerte me parece morboso; hablaré de un detalle que me llamó la atención, luego de que le saltaron los borbotones de sangre por la nariz, la boca y su cabeza que derramaba pedazos de tejido sanguinolento que teñían su brazo de rojo furioso y sus ojos estaban blancos como cuando alguien mata a un pollo al doblarle el pescuezo. Usted querida lectora, querido lector no se dió cuenta de algo que yo quería hacer hincapié; Mario Oscar Ferreyra era pelado y lo mal que me sentí por no saber mas de él; pues su sombrero no me dejó saber mas, a pesar de haber charlado horas de horas sobre la redacción de sus columnas.

Hoy este Blog está de luto y quiere rendirle un  homenje al gran comisario y, más que un gran comisario fue una gran persona, un  luchador de la moral y las buenas costumbres; porque solo un Franciscano puede reconocer a otro Franciscano (pertenezco a la orden Franciscana desde los seis años) y me despido con una frase tuya Mario Oscar que quedará para la historia y ejemplo a las juventudes venideras de cómo hay que ser:

“Que obren, que operen, y sobre todo que tengan buena puntería”.

Que en paz descanse. 

 

El director.

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 El director del Blog desde su casa de Miami mirando consternado por décimo octava vez, como su colega se “descerraja” la sien. A su lado, Rita lo consuela.

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