Cronicas de Lujuria y Demencia del Huevo Cuadrado

Un viaje en taxi

11 Noviembre 2009 · Dejar un comentario

 

Paré un taxi en 25 de mayo y Santa Fe, justo en la esquina de la plaza Urquiza. A la Moreno primera cuadra le dije y llovía copioso y finito y hacia un frio de cagarse, pleno junio. De donde viene, De una fiesta, le dije al tachero, mientras prendia un Parisiennes, le convidé. Eso que suena son Los Manseros, Si, los Manseros por, No por nada es que los escuche alguna vez.

Sonó mi celular, era un mensaje, “Xfa si pasas X la FRMCIA TRAE LAS YAS”, decía el sms de mi novia, OK, le contesté.

Estaba un poco borracho, por suerte me quedaba un poco de la tiza que había comprado anteanoche, pensé. Le convidé al tachero, Bueno un poquito nomás, me contestó y hociquió la bolsa como perro hambriento el muy desgraciado, me dejó limpita la sabol el abuso, igual era puro Geniol.

Al rato empezó a contarme. Las minas que me culié en este auto compadre, En serio, Si en serio, me decía. Me meto por ahí por la Diagonal a Tafí Viejo y apago el radio, Y si se entera el dueño, No, no se tiene que enterar sino me mata es de la pesada, me confesaba que siempre cacheteaba a los tacheros que se hacían los vivos y que a un par los mandó a ver “las margaritas desde abajo”. Y es que no hay otra forma de pasar el empingue y mas con este frio, agregué como para que me siga contando, No y a veces las chinitas te empiezan a chamuyar  ha visto, están machadas del baile, están zarpadas me decía. Y como hace para ser tan caradura, le pregunté, Y voy al frente maestro no queda otra, Pero como hace, Y están machadas y las hago pasar adelante y pongo cuarteto, La Mona, Sí La Mona o La Banda XXI, Norberto y Alcalá, Koly Arce, Pone clásicos, le pregunte, No no da ya, ya fue, antes que se yo El Quinteto Imperial, Los Lamas, ahora tengo todo lo nuevo en el taxi desde El Polaco, El Turco Oliva, Néstor en Bloque, Karina cuando la chiquita esta mimosona sabe como se mojan no, tenés que tener sino vas muerto compadre.

Se copan no, Si se copan y transamos todo acá en auto mientras voy manejando, al Orange digo, y la chinita dice al Globo que me queda cerca de la pensión, No puedo le digo a veces porque si lo ve un compañero al auto me manda al frente. Ah claro y si no puede ir al Orange, Estaciono el auto en la diagonal. Compadre en mi vida conocí minas mas culiadoras que las santiagueñas, En serio, Si maestro y a que no sabe quien mas, No dígame, Las judías compadre no sabe de rápida que son, A la mierda, le dije.

Le voy a contar como fue, si hace poquito nomas unas 3 o 4 semanas atrás, Usted maneja de noche nomas, verdad, Si, de noche es mejor porque pasa de todo, ahora le cuento esto, la tía, venia medio borracha y se había peleado del marido y se puso a llorar que esto que lo otro; No llore le decía yo, se siente bien señora, le preguntaba. Le tiró onda usted entonces a ver que pasaba no. Sí, yo le tiré onda, como dice usted compadre y ahí nomas puse un compilado que me armo un compadre que trabaja en la puerta del Mercado del Norte, Y que puso, Y que va poner, Ricardo Montaner, David Bolzoni, Axel, romántico. Y después, Vamos le dije, no quiere pasar adelante, no, no, no hace falta, me decía la tía, No quiere ir a otro lado señora, le pregunté, adonde, adonde, me preguntaba la tía, Y al Orange, le parece, Orange, que Orange ni Orange, no queda el Privé por aquí, Sí aquí nomas, le dije, vamo ahí nomas entonces, yo lo pago no se haga problema, me dijo. Y, que paso, fue al Privé, Sí, no sabe lo que estaba la tía, un volcán vea, Ruth Bercovi, Bercovis, “ortovi” (se río) algo así, ha visto que todos esos apellidos que terminan con ich, sky o man son ruso, me dijo. Y “el “ortovi”, le  pregunte, Si le hice “el ortovi”, no, no quería la tía, cheta, me dijo y se cagaba de risa.

Siguió manejando. Íbamos re duros los dos, un flash el vago.

 

Después la lleve ahí a Barrio Sur, siguió, y me fui y me pidió que nos viéramo alguna vez, No da, No, no da compadre, me dijo.

Acá en el auto “vo sos Dio”, decía y se cagaba de risa. Si hablase la parte de atrás del auto compadre, Porque, Como porque, que no te digo las vagas que me enfundé  y santiagueñas papá.

 

Paramos en la farmacia de turno y compre las pastillas que me pidió mi novia.

Llegamos a la Moreno y había unos vagos en la puerta del edificio y ahí nomas se metieron en el taxi sin pedir permiso. Uno estaba preocupado y el otro se cagaba de risa.

 

Al llegar al departamento me empezó a agarrar el quiebre y ganas de culiar, raro, estaba duro, borracho y de la cabeza mal. No estaba acostumbrado a fumar faso.

Eran como las 6 o 7 de la mañana, la verdad que no veía un carajo. Mi novia se estaba bañando. Mas raro bañarse a las 7 de la mañana, con el frio de mierda que hacia.

Hola, acá te dejo las antis sobre la mesa, me voy a tirar estoy muerto, muy en pedo. Que haces, hoy vino mi mami y te trajo algo que te gusta mucho, está en la heladera. No se quedó a dormir, No, se tuvo que volver a La Banda, tiene una amiga que esta grave. Que andas haciendo, Nada, fui a la fiesta esa y me volví. Pensé que ibas a llegar al mediodía, casi me matas de un susto, Porque, No, por nada.

Mi papi te dejó saludos, dice que cuando va a venir ese chango a visitarnos.

Bueno me voy a echar, En serio no quieres comer algo, Estas nerviosa que te pasa, Nada, porque, No se, bueno, me voy a echar estoy muerto.

Sentado en la cama, desatándome los cordones, escuche como cerraba la ducha. Vi dos cajitas de Prime superfino y mas debajo de la cama un celular. Lo alcé. Fotos de mi novia con los chicos que subieron rápido al taxi.

Que haces, te dije que no vengas rápido, perdóname mi amor, dijo sollozando.

¡Que taxista hijo de puta!

 

 

 

 

 

 

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized

Trámites, trámites y más trámites **Crónica**

10 Marzo 2009 · 2 comentarios

La increíble historia de un “puto” día de trámites

Por don Horacio Gaspar Ponce de León*

No es para tanto, solo perdí el documento, el puto documento; por lo cual tenés que esperar entre ocho y nueve putos meses para que el registro civil se cope y te haga los tramites, puta madre”, eso pensé. No es para tanto, no, pero ¿Qué mierda es lo que tengo en la cabeza para ponerme así de pelotudo? Es la planificación de un día que no salió, encima hice cosas que no debería haber hecho desde un primer momento. Putos días para quedarse en la puta cama y de pronto me acordé que tenía que pagar las putas deudas en el banco del Tucumán, ¡mi dios! ¡Ese antro de ladrones y usureros! y se me había acabado el abono y tenia un partido de bochas y dominó en el club. El documento estaba con mi puta tarjeta de crédito. Puta tarjeta de crédito, putísima.

El día había empezado mal, me levanté tarde: a las seis y media de la mañana a cebarme unos mates y ya era un día perdido, ¡y ahora eran casi las doce! Que viejo de mierda que seré. Le dije adiós a Chichita, mi mujer y, me fui pensando en la odisea de llegar a tiempo.

“Pobre mi nieto se va quedar sin regalo de cumpleaños. Pendejo bribón, aunque… ¡semejante granuja mocoso atrevido de mierda, me parece que no se merece mas que patadas en el culo!”, pensé mientras prendía un cigarrillo que le robé a mi hijo el otro día cuando visite su antro, que él denomina como “su departamento”. Villero. Igual que los familiares de mi mujer.

Llegué tan solo cinco putos minutos después de horario a hacer el trámite del abono. Estaba putamanente cerrado, seguro que estos chantas de mierda cerraron antes; me fijé los horarios: “lunes a viernes de 8.30 a 12 y 16 a 20.30, sábados de 8.30 a 12. Llegué a las doce y cinco, putísima madre. En el banco las cosas fueron peor de lo peor: entre de lo más tranquilo hasta la puta cola, que era bastante larga por lo menos cincuenta personas. Uno de esos policías granujientos de seguridad privada se me acercó y largo play al puto casete que le dan para que diga todos los putos dias: “señor, usted no puede estar aquí, así que por favor vaya afuera y haga la cola”. ¿Qué? Retomemos.

Antes de entrar había una cola que era desde el puto banco del Tucumán, digamos que el puto edificio esta al 350… daba vuelta hasta la esquina.

Vengo a pagar-le dije al novato veinteañero y estereotipado modelo de policía imbécil-, me dijo que me vaya a hacer cola. ¿Esa cola no es para la gente que cobra planes?-pregunté al borde de la cólera que me inyectaba los putos ojos de sangre con terminaciones nerviosas azuladas, violáceas y rojas. Es para todos igual- me contestó el mocoso infeliz-, vaya a hacer la cola agregó el putrefacto cobani de seguridad privada. Miré sus pantalones, miré su uniforme y pensé: “parece uno de esos pajeros de los exploradores de Don Bosco, y encima se las tira de hampón de bajo fondo con sus ademanes de analfabeto, lumpen desgraciado, seguro que su mayor anhelo es ser de la policía de Tucumán y andar con esos handys de GI JOE y la gorrita para atrás y pegándole a borrachines como su puto padre o drogadictos como su hermano”. Me pasé de facho. Me importa un carajo, todos tenemos derecho a descargar la furia de hacer cola en estos establecimientos infernales.

Doblé la esquina y ahí me quedé de brazos cruzados murmurando y blasfemando a todos los dioses de todas las religiones y el sol mas radiante que nunca me daba cachetazos ardientes sobre mi cara, sus rayos hacían elevar a cada minuto la sensación térmica del lugar y mi cólera.

Un gordo se tiraba pedos y fumaba como un puto ekeko, dieciséis cigarrillos fumó en el transcurso de dos horas; el ultimo fue justo al final cuando tiro la impecable caja de Marlboro 20 Box. Se tiraba pedos porque se iba a cada rato para el lado de la calle y ponía cara de naipe.

Un amigo del gordo llegó y ahí nomás se metió. ¿Qué puta iba a decirle? Se puso a hablar de San Martín una hora y media. El gordo de mierda era una celebridad en Tafí Viejo, lo saludaron treinta y dos personas, dieciséis mujeres amigas de su hermana y su mujer, ocho amigos y hubo uno que no fue a trabajar que profirió: “Hoy no tenia ganas, no fui”. Vinieron cuatro adolescentes, uno que supongo es su vecino le pidió un cigarrillo y él le contestó: “El último chango, tomá”, le dio el cigarrillo y se fueron. Prendió otro a los cinco minutos. Dos mujeres policías lo saludaron y dos chiquitos que salían lo saludaron y le preguntaron algo que no escuché, no me importó ya porque había puesto el puto reproductor de música que me regalo mi yerno. Escuche unas canciones hermosas de Alfredo Zitarrosa y murió, ese desgraciado matasanos no me compró nunca las pilas recargables que me prometió. ¿Hasta esto me pasa hoy? Me resigné y traté de diseñar otra cosa para lo que quedaba para el resto del día: “Bueno son las dos y media y sigo en el banco, haré tiempo hasta las cuatro y sacaré los abonos, es solo una hora y algo más. Mato dos pájaros de un tiro”, pensé.

Al final estuve ahí, en la verdadera cola del banco, dentro del puto banco, me sentía privilegiado y veía a la gente que estaba afuera. “y pensar que yo estaba donde están esos imbéciles ahora”, me dije para mis adentros. Sólo estaba el gordo que terminó yendo al baño del banco y seis personas, entre ellos una mujer que tenía un hijo que debe haber tenido como cinco años el chico, y la muy desgraciada le había puesto pañales para estar entre los privilegiados. Lo alzaba de a ratos para hacernos creer que era un bebé, pero era un marrano que pesaba mas que el policía de seguridad que a cada rato me miraba a los ojos, aunque no podía pues tenía puesto mis clippers, “imbécil, seguro cuando trabaje para los chupapijas del comando radioeléctrico o los matones analfabetos del grupo CERO, va a querer uno de estos, pero ojo bastardo, estos son Ray Ban, la puta madre que te remil parió, vas a tener que romper muchas puertas de villas de emergencias y llevarte toda la merca y venderla y lamer muchos anos de comisarios para tener estos”, pensé y me sentí que me estaba excediendo con el pobrecillo animal. “Es casi un ser humano como nosotros”, reflexioné. Hasta que se acercó, se paró altanero y otra vez en esa pose de hampón del grupo CERO o peor, como esos soretes sobatesticulos de la DITONAR, me miró y me dijo: “Señor sáquese los lentes cuando vaya a pagar”. Sin palabras. Hay mucha gente que nunca cambia y esos son estos pseudos polizontes. Retiré lo reflexionado y mis clippers, pagué los putos trescientos cincuenta pesos a la cajera que detrás tenía un menú del bar Rigoletto, era un lampreado color ocre y ensalada de lechuga y tomate. Olía a aceite quemado de Renault 12.

Miré el reloj y eran las tres de la tarde, me sentía aliviado, solo faltaría una hermosa hora que pasa en un chasquido. Fui al bar, no al rigoletto, me parecía que no tenia ganas que me operen de vesícula, era demasiado. Pedí un sandwich de milanesa y una botella de coca-cola. Una mierda, me trajeron esa coca-cola en envase de plástico de 500cc, sabor a remedio para la tos, un verdadero asco. Devoré como bestia de carga en pocos minutos y me retiré, pues las moscas que venían de la herida sanguinolenta, infecta y putrefacta de un perro callejero, no eran del todo saludables y se estaban posando sobre el vaso. Caminé para bajar la suela de zapato de marinero que había comido, fui a una galería, miré vidrieras y algo me llamo la atención en este puto lugar, está llenos de policías, todos cobanis de cuarta que te miran mal para pedirte los documentos (que no tenía, luego me enteré que los perdí definitivamente), así que me retire por otro lado.

A las cuatro me acercaba al lugar y mis ojos se enrojecieron mis manos se pusieron duras como bolas de plomo para golpear todo lo que estuviera cerca. Estaba cerrado el puto lugar. La desesperación me estaba por llevar a cometer una puta locura. Empecé a dar vueltas como un perro que se quiere morder la cola. Esperé casi una hora más, una hora que podría haber dormido en algún banco de alguna plaza, junto con algún borrachín de cuarta y hasta quizás conversar y hacer tiempo con el malviviente, que de seguro sería uno de los pocos seres pensantes con los que me hubiese cruzado ese puto día.

Es que por el calor abrimos a la cinco desde hace tres meses-me contestó la chiquilla cuatro ojos neurótica,-el mes que viene ya empezaremos a abrir a las cuatro.

Me sonó a mentira todo. La imberbe estúpida se durmió, nadie abre un local a las cinco menos veinte, nadie llega temprano a ese tipo de trabajo de mierda. Ahora digo “¿qué mierda le costaba a esta yegua mal parida poner un cartel que diga el horario?, si tuvo tres meses, mentiras y más mentiras”, reflexioné exhausto.

¿Qué más da? Llegué a casa y bebí mucha agua.

El lunes debo empezar el trámite del puto documento nacional de puta identidad. ¿Lo harán rápido las putas autoridades incompetentes del registro civil? Sí, porque este año hay elecciones. ¡Hijos de puta!

*Jubilado, cronista y columnista de este blog.

→ 2 comentariosCategorías: Uncategorized

NIGGAZ WITH ATTITUDE

14 Enero 2009 · 3 comentarios

mr-t

 

 

 

 

 

By Mario Barack US*

En unos días el hermano Obama asumirá el ansiado mandato por todo hermano de ébano: presidente de los Estados Unidos de América.

Con esto quiero decir lo siguiente: Los negros esta vez refutamos a esos blanquitos y, apestosos rednecks ignorantes afeminados de que los negros no solamente tenemos habilidades para baile y porongas descomunales similares a una morcilla con una remolacha en la punta; también está más que claro que en politica.

Si Kennedy se empomaba a Marylin Monroe, es muy probable que Obama se empome a Beyoncé. No creo que Woopie Goldberg, es mucho endiable empomarse a una negra, lesbiana y judía. Clinton se hizo sobar la nutria por la gorda petera de Mónica Lewinsky; Barack se hara lustrar el bastón presidencial por tres Queen Latifah de 800 Lbs. verdadero peso pesado. Los negros siempre somos más, triplicamos la calidad.

“Nuestro pueblo es más que obvio que siempre condenará el terrorismo”, me dijo en una conferencia en Atlanta hace unos dias. Como lo que está haciendo el terrorista gobierno de Palestina con el inocente pueblo de Israel (aunque para ser sincero creo que muy pronto nadie se va a acordar del Holocausto), con sus armas químicas y nada de pozos petrolíferos como para que nosotros vayamos a liberar esos paises de paisajes lunares, una verdadera lástima. Estados Unidos no puede intervenir salvo paises como Irak y próximamente Irán.

El otro día mientras acomodaba en el sótano mi colección privada de pornografía infantil casera (que grabé en la época dorada del Equipo “A”), encontré algo muy interesante, era un VHS de “Las Profecías de Nostradamus”, ese profeta de la edad media que decía que iba a haber un papa negro. No hay que se muy inteligente para darse cuenta, si viajamos en el tiempo el papa era una figura que representaba la máxima autoridad con sus pantagruélicas fiestas en el Vaticano con musculosos monaguillos en esa época; lo que sería hoy nada más y nada menos que el presidente de Los Estados Unidos de Norteamérica. Una excelente connotación simbólica. Barack es ese papa negro.

Cuando terminé de ver Las Profecías de Nostradamus, dije: vaya “the future is black”, y me inyecté la última dosis de heroína.

 

* Mr. T, Pedófilo y heroínomano.

→ 3 comentariosCategorías: Uncategorized

Grandes Relatos de Verano

17 Diciembre 2008 · 4 comentarios

 

 

 

 

negro 

 

Por Oscar González Oro*

 

 

 

 

 

 

 

Una tarde de verano de 2008 en mi trabajo conocí como empieza una historia de amor. Fue así: un muchacho bajito e hiperkinético que se me acercó mientras que yo acomodaba los productos que estaban desordenados en las vitrinas, siempre los acomodaba y cuando me decían que los acomode, claro, porque en realidad no es que está “desordenado” un dildo, un iniciador anal no, no está desordenado. Son ganas de romper las pelotas y punto.

El muchacho debe haber tenido más o menos 35 años y siempre tenía sus manos entrelazadas o sus puños cerrados pero no tensos, a la altura de sus pectorales, no hablaba y parecía que me iba a preguntar algo, pero no. Hacía mucho calor…

-Soy gay…-fueron las primeras palabras de presentación, ¿que le podía decir? ¿Qué tal gay como te va?, raro nombre yo soy Jorge Luís…-Y necesitaría que me aconsejes de unas cosas-me dijo suavemente moviendo sus deditos con uñas esculpidas por manicura octogenaria.

-Sí, claro ¿y que es lo que necesitas?-le dije mientras le ponía un candadito a la vitrina llena de libros de posturas espiritualmente tántricas que la gente por antonomasia no se da cuenta que son las mismas que hace en su casa, y ya sea la situación por cansancio y/o por comodidad.

-Bueno, me da un poco…Un poco de vergüenza…-me dijo sonrojándose, cual pizpireta.

-Pero por favor-le dije persuasivamente y luego acoté una barrabasada-Si estas en un sexshop, ya pasó la dictadura, ya pasaron los noventa también…

-Es verdad y que mal que la pasé en los noventa-me dijo nostálgicamente-era más difícil ser gay antes que ahora, disculpe-no me tuteó nunca, por suerte-mi nombre es René.

-¿Con una sola é?-le pregunté para romperle las pelotas.

-Ay, sí-me dijo rascándose una rodilla con la otra-Renée con dos é es de mujer…

-Ah, claro, es verdad… ¡Como Renée Russo!

-Sí, que diosa ella…

Tanta charla banal fue esa tarde que él solo buscaba un sobre de lubricante anal, saborizado a chocolate, muy sugestivo el sabor. Cinco pesos, una venta de mierda.

Volvió dos días después a la misma hora y con mucho gel efecto mojado en el cabello negro ala de cuervo, corte tipo “comando” ó “media americana”, muy noventa el look. Con lo mismos mohines de la otra vez, su camisa ajustada le pronunciaba una inquieta barriga porronera.

Estas personas siempre hacen lo mismo, entran a este lugar para ver “que onda”, porque desde afuera parece extraño y lúgubre y,  hace pensar a la gente que es como una película de Fellini;  adentro todos en bolas hurgándose las partes pudendas y bebiendo potajes extraños. No. Entran y es como una juguetería, me dicen después.

-Vengo por algo que vi el otro día

-Sí, claro decime…

-Bueno, no es para mí…Es para mi novio, lo que busco es una de esas…prótesis.

-¿Y ya sabes mas o menos la medida?

-¡Si, como no voy a saber! Hace veinte años que somos pareja, para que te des una idea.

Lo que le había pasado a este muchacho; René, fue que viajando de noche, yéndose de vacaciones a Pinamar, no se le ocurrió mejor idea que hacerle a su novio una fellatio amorosa, mientras su pobre novio manejaba y pasaban por el peaje, graciosamente en el embotellamiento lo chocaron de atrás. René se golpeó la nuca contra el volante y accionó la mandíbula contra el pene de Rafael, arrancándole una feta del glande.

-Entonces hace poco sucedió esto.

-Si, no sabe lo que fue, por eso busco la prótesis salvadora… ¡Hasta que se recupere!-me decía con los brazos en jarrita-Esta haciendo rehabilitación, con una psicóloga…

Me dijo que era periodista del diario “El Periódico”, pero que en realidad tenía un blog donde contaba todo lo que hacía con su pareja. A mí solo me interesó saber como se habían conocido y esta es la historia        que encontré en su blog, el titulo decía:

 

 

 

Sueños de una tarde de verano del ‘89

 

“…Atardecía un nublado 7 de marzo de 1989 en el Barrio Oeste II .El olor del pasto quemado llegaba hasta la ventana de mi habitación, perdída entre los monoblocks de un barrio verdaderamente peligroso y, yo escuchaba la canción de mi novela preferida me indicaba que algo debía pasar hoy y era de vida o muerte.

‘Atormentada por amor/ Mujer dolor/ pudo más la fe y mi corazón cerró su herida’.

Bajé las escaleras y fui hasta la placita. Ahí estaba él con la camiseta de Atlético Tucumán, haciendo pataditas con su pelota del nacional B, una Pinter con las estrellas negras borroneadas. Sus amigos lo tenían de ídolo y en el momento en que hicimos contacto visual se me acercó, estaba muerto de la vergüenza él y yo no sabía que decir entonces solo atine a proferir que estaba con cólicos.

-¿De verdad te duele la panza?-me preguntó Rafa apoyando su mano en mi hombre y mirándome tiernamente.

-No, Rafa, no me duele la panza solo que…-no sabía que decir, estaba muy nervioso-Me quiero ir eso es todo…¡Chau!.

-Ya me parecía, esa cara no es de cagadera-me dijo seriamente.

El dejó la pelota a sus amigos y me acompañó; cuando estábamos en el palier del monoblock le pregunté como era un dolor de panza. Esto es un dolor de panza, dijo y me dio un beso tan grande que me asusté por toda la situación.

-¿Qué haces…?

-Te beso…

Fuimos afuera del palier y la vi a mi madre que me llamaba desde la ventana de mi cuarto para que le vaya a  hacer un mandado, le dije que no con la cabeza, ella me hizo una amenaza con el puño cerrado.

Corrimos y llegamos al baldío del Círculo Peruano, era perfecto para saciar mi dolor de panza.

Entre preservativos enrollados, jeringas y cajas de vino en tetra- brick tirados en los escombros cómplices, armamos un improvisado catre, con nuestra ropa hicimos el lecho de amor donde libraríamos una batalla campal entre nuestros enjutos cuerpos púberes.

-Chupámelo, amor mío-le sugerí con cariño.

-No es momento, no me animo-me dijo Rafa temblando las piernas.

-Demostrá que me querés y chupámelo por favor-insistí con vehemencia.

Descendió como una odalisca hasta mí bajo vientre y se colocó mi habanito en su boca, como un inexperto, que éramos en realidad, como cuando uno aprende a fumar.

Desde abajo me miraba con sus ojos brillando y me dijo que no era bueno lo que estábamos haciendo; que eramos chicos.

-¿Chicos?-le dije mientras me agache para agarrarle su salchicha  llena de tímidos rulitos-Mirá lo que tenés, ¿Te parece chico? Y comenzamos a besarnos apasionadamente como en ‘Lo que el viento se llevó’, nos masturbamos al compás de una cumbia del grupo Orly que salía de una ventana, ese ritmo tropical entre los zancudos y las moscas nos calentó que nos sentimos unas sucias arrabaleras y sucedió la palabra que del éxtasis pasa a la realidad y me dijo: ‘ya acabo’.

Trenzas blancas cortaron el aire horizontalmente; él acabó primero, le sugerí que me espere que acabásemos juntos, para así hacer que nuestro amor dure toda la vida.

Al rato cayeron mis cuatro goterones transparentes sobre su mano y los últimos dos sobre la camiseta de Atlético Tucumán.

La novela de la tarde había terminado y comenzaba Realidad 89, el noticiero de la noche y la noticia fue estremecedora: ‘Alberto Olmedo se había caído accidentalmente de once pisos, en Mar del Plata’.

Mi madre se me acercó y me dijo que por no dormir siesta me empezaría a doler la panza. Sonreí…”.-

 

 

* Periodista chic y narrador empírico” con las bolas bien puestas” (no donde van siempre, claro)

 

 

 

 

→ 4 comentariosCategorías: Uncategorized

EDITORIAL: “Ese amigo del alma”

23 Noviembre 2008 · Dejar un comentario

“…No me importa nada este escenario”

Trailer a Colorado, Ferreyras.

 

Adiós, Malevo

3049221583_142187452a

 

Aquí estoy desde mi mansión de Miami junto a mi esposa, Rita; el amor de mi vida y no podemos creer tal hecho, estamos conmocionados.

Vemos por vigésimo séptima vez por el canal Crónica TV a nuestro colega y colaborador estrella, nuestro analista político y social,  subido a una torre, a un “mangrullo”, bajo una siesta infernal de 40 grados esperando la muerte y llegó finalmente, la muerte se lo llevó.

El Malevo no soportaba la injusticia, no la soportaba tanto, que el mismo se ajustició y con una pistola 45 se voló la sien. “A las armas las carga el diablo”, me dijo una vez y cuanta razón tenía. Por eso yo tengo mi Smith & Wesson con balas de fogueo.

Tres muertes me impactaron en toda mi vida: la primera, cuando se mató Yabrán, luego cuando ví la película La Caída cuando se mató Adolf Hitler y ahora de este querido cow-boy de sombrero blanco.

Las muertes son dramáticas y vaya si lo son y ni hablar si son suicidios. Cuando Leonardo Simmons se arrojó al vacío, también me impactó, pero no tanto como las otras tres.

La gente lo quería mucho a Mario, porque este valiente paladín le dio a la justicia algo que ni el más capaz de los jueces supo darle: VELOCIDAD y lo pongo con mayúscula porque en Argentina condenan siempre a los que hacen algo por la patria. La justicia además de ser lenta es injusta y Marito fue un pionero de la justicia rápida.

Estoy triste, este año se nos fue Bernardo Neustadt también en el día del periodista, se nos fue Ferreyra , ambos luchadores asiduos de la democracia desde sus lugares que tan bien supieron aprovechar.

Me harté de hablar de muerte me parece morboso; hablaré de un detalle que me llamó la atención, luego de que le saltaron los borbotones de sangre por la nariz, la boca y su cabeza que derramaba pedazos de tejido sanguinolento que teñían su brazo de rojo furioso y sus ojos estaban blancos como cuando alguien mata a un pollo al doblarle el pescuezo. Usted querida lectora, querido lector no se dió cuenta de algo que yo quería hacer hincapié; Mario Oscar Ferreyra era pelado y lo mal que me sentí por no saber mas de él; pues su sombrero no me dejó saber mas, a pesar de haber charlado horas de horas sobre la redacción de sus columnas.

Hoy este Blog está de luto y quiere rendirle un  homenje al gran comisario y, más que un gran comisario fue una gran persona, un  luchador de la moral y las buenas costumbres; porque solo un Franciscano puede reconocer a otro Franciscano (pertenezco a la orden Franciscana desde los seis años) y me despido con una frase tuya Mario Oscar que quedará para la historia y ejemplo a las juventudes venideras de cómo hay que ser:

“Que obren, que operen, y sobre todo que tengan buena puntería”.

Que en paz descanse. 

 

El director.

 pimp1

 

 

 El director del Blog desde su casa de Miami mirando consternado por décimo octava vez, como su colega se “descerraja” la sien. A su lado, Rita lo consuela.

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized

Los inspectores del IPLA no agreden a los ciudadanos, pero de vez en vez ¿Quién no tira una cañita al aire?

21 Noviembre 2008 · Dejar un comentario

Por Inga Alexandra Risso Patrón Himmler*

gest2

 

 

 

Controles. Son los que hace aquí como muestra la foto, el personal del IPLA en la zona del Abasto.

La interventora saca un cigarrillo de una caja rectangular de metal y me convida, le digo que no tengo fuego, se ríe maliciosamente y prende un billete de cien pesos con un Zippo. Me convida fuego finalmente.

En su despacho hay una foto de Alperovich retratado por un conocido artista plástico. El gobernador esta marcando un glorioso camino a los tucumanos.

-Voy a acabar con la juventud llena de alegría y diversión desmedida a como dé lugar y, mientras estemos en el poder que gracias a Dios ustedes nos dieron; nosotros mandaremos, dice la Intereventora mientras se le desorbitan los ojos y le sale espuma por la boca.

Me dice también que sus camaradas van a ir hasta las últimas consecuencias y que las leyes se cumplen al pie de la letra y se tienen que cumplir a como dé lugar.

-La gente dice por la calle y a través de los medios de comunicación que la Stasi…perdón el personal del IPLA, hace abuso de poder-le pregunto.

La Interventora se sirve una medida de Vat 69 que saca por debajo del escritorio, luego lanza la colilla del cigarrillo por la ventana de la oficina.

-Cuánta equivocación, lo que hizo ese señor Aguirre me parece injusto, realmente me indigna que nos traten con el violento término de “abuso de poder”, nos llaman salvajes y abusos cuando hacemos los controles y, en realidad trabajamos de la misma manera que en los países del primer mundo, como por ejemplo la GESTAPO.

Los tucumanos no saben que los estamos cuidando de los peligros que trae la noche.

Estoy sentada sobre el dorso mis manos, eso me mantiene inmovilizada; luego viene un secretario, -el mismo que me dijo que sólo podía hacerle tres preguntas- de mirada muy amable y me dice que me tengo que retirar que la titular tiene obligaciones por cumplir.

La Interventora cierra la puerta de su despacho y se escucha un golpeteo repetidas veces sobre el escritorio; escucho un suspiro me parece. “Una cuando está cansada de las obligaciones necesita aire, respirar fuerte” pienso, y eso es lo que la agotada Interventora debe hacer.

Ahhh, qué rica exclama ella, La Interventora.-

policia-nazi1

 

 

Sólo tres preguntas, me dice el amable secretario de La Interventora.

*Comunicadora social, no periodista.

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized

Cuentos de ayer, hoy y siempre

17 Noviembre 2008 · 1 comentario

Por Alejandra Pradón*

alejandra_pradon-022

El increíble caso de Mirta, la mujer voladora

-¿Son de silicona?-me pregunta con exagerada curiosidad la señora de cintura como vela derretida y ancas pronunciadas.

-Sí señora son de silicona…

-¿En serio?-insiste para tratar de mantener una charla- A ver veamos, esto no puede ser verdad.

Me dice que se llama Mirta y se aprieta el dildo contra sus pechos inflados y duros como fruta transgénica y, de paso comenta sobre ellos: son de silicona, se las hizo desde que se separó; corrige, desde que se divorció.

Agregó que no es el mismo material, como si fuera una sommelier especializada en siliconas.

-Me da vergüenza estar aquí, no crea que vengo porque estoy  “Necesitada”-se justifica y trata de darme conversación otra vez- Es para mi hermana que quiero hacerle un regalo, es la tercera vez que se casa.

-Cuánta insistencia en el matrimonio-le digo.

La señora parece que no me escuchó y se fue a ver las vitrinas. Luego continué leyendo, había traído un libro de cuentos para pasar las horas en ese lugar insoportable.

Hablaba sola y se tapaba con los dedos llenos de espinas rojas carmesí la boca abotoxada y pronunciaba a cada rato que veía algo que no entendía: “Ay Dios, las cosas que hay en este lugar”.

Se acercó dando graciosas zancadas y ese cabello amarillo peinado para atrás, tan ajustado le daba un toque Evita, tan ajustado que le estiraba las cejas como Bela Lugosi también.

-Así que leés… ¿Y que leés?-me dice apoyándose canchera sobre el mostrador.

-Unos cuentos…-le digo cortante para no entrar en charla

-Te comento que yo también leo y mucho más que vos.

-Qué bueno… ¿Y que lee señora?

-Y…Bucay…Tengo todos los libros de Bucay…y autoayuda que salen.

-Ah… ¡Qué bueno!-le digo sarcásticamente-una literatura comprometida siempre es importante en la vida de una persona.

-A mi hermana le dicen La Viuda Negra-me comenta y me quiere cambiar de tema, por suerte-Bah…Yo le puse así-se ríó maliciosa.

-¿Porqué le puso así, no me diga que los mata a los pobres tipos?

-¡Es que se casa por tercera vez te digo! Sí se murieron los otros dos y bueno le quería regalar uno de estos por si se muere este que se casará con ella-me dice seriamente.

-Bueno me parece bien ¿Tiene un poco de humor negro usted no?

-Es que los hombres son una porquería-me dice enojada- Está bien que se mueran…Yo estuve casada con uno que es una porquería, un marica…Mire…ya me quiero ir capaz que lo encuentro aquí para el colmo, le deben encantar estas cosas-me dice alterada.

-¿Pero que le pasó algo señora?

Me encanta la gente prejuiciosa es muy divertida, pensé.

-Mi ex esposo es malo y homosexual, me pegaba-se pone seria y los ojos llorosos-Porque yo no quería meterle los dedos en la cola y él compró uno como estos para que le “meta adentro”-hizo un ademán cerrando el puño que castañearon las diecisiete pulseras doradas que colgaban adornando su muñeca izquierda.

Entonces cuando yo decía que no-solloza como una niña boba-, me agarraba de la mandíbula y me apretaba fuerte la cara y decía: “hija de puta vas a ver lo que te va a pasar”, y me después me daba un par de bifes en la cara que ni podía salir, me dejaba toda amoratada.

-¿Supongo que después de semejante suceso violento se divorció después?        

-No, faltaba lo peor,  un tiempo después ya no teníamos relaciones y él, Albert, a veces no volvía a casa. Y yo lo hice seguir con uno de mis hijos, pero no pasó nada.

Vivo aquí a la vuelta en el segundo piso, córdoba 714 y tengo hijos grandes ya, como de tu edad, se mueren de un infarto si se enteran que estuve aquí.

Hace dos años pasó lo que desencadenó el divorcio: mis hijos se fueron de vacaciones a Pinamar y Albert y yo nos quedamos.

Uno de esos dias caluroso de enero salí a comer con mis amigas y mi sobrino Juan Cruz, de dieciocho años se quedaba en casa a dormir en mí departamento, porque mi otra hermana se fue de vacaciones. Ella me pidió si se podía quedar en mi departamento, para que no se quede solo en la casa de Yerba Buena. El no se quería ir de vacaciones, en realidad tenía que estudiar.

Al volver a eso de las dos de la mañana, encuentro a mi esposo en mi habitación y, en mi propia cama con su compañero que trabaja con él en la DGI, estaban consumando el acto, él estaba en cuatro patas como un perrito todo sudado y despeinado, el otro estaba abotonado a sus glúteos…Me pareció que habían tomado cocaína porque vi sobre la mesita de luz los rollitos de billetes y todo lleno de polvito blanco, estaban tomados seguro porque había botellas de champagne vacias. Qué degenerados…

¿Usted que es joven, sabe que taras produce la droga? ¿Produce homosexualidad?-me pregunta Mirta con mucha ignorancia y prejuicio.

-La verdad que no sé le dije, me parece que no tiene nada que ver…-le contesté -¿Por qué no sigue con el relato?-sugerí lo más seriamente posible- ¿Qué pasó?

-Claro que me vieron y armé flor de escandalo, imagínese estaban los dos maricones sobre las sábanas nuevas y limpias, y Albert se puso como loco se me vino al humo como un toro salvaje. Me agarró del cuello mientras que él otro se vestía rápido luego se fue, no se en que momento-se tapa los ojos con las manos- Por suerte y mala suerte también, que vino mi sobrino justo en ese momento Juan Cruz, mi salvador, él me defendió.

-¿Entonces se salvo de morir estrangulada señora?

-En realidad me separó de las manos que agarraban mi cuello y mi ex esposo le metió un sopapo a Juan cruz  tan fuerte que se desmayó. Me llevó hasta el balcón y me dijo rechinando los dientes: “Vos ya me hartaste”, me levantó y me arrojó por el balcón.

-¿Cómo que la arrojó señora? No le creo…

- Si, me alzó, me lanzó por el balcón el hijo de su madre…Al vacío, de dos pisos ¿Puede creer?

Me pareció que estaba mintiendo, para levantarla había que tener una fuerza similar a la de Sandokán, aunque por la forma de hablar, yo también la tiraría de nuevo, pero sería más efectivo y lo haría de veinte o treinta pisos. Tengamos en cuenta que la adrenalina aumeentan diez veces la fuerza.

-Pero que buena suerte tiene…-le dije irónico no le creía un carajo lo que me estaba contando-Y hoy la tenemos aquí entre nosotros…Vivita y coleando.

-¿Qué no me creés?-me mira desafiante y frunce el seño-Volví de la muerte…Te digo…

-La verdad…No sé que decir al respecto-le dije balbuceante-Bah, sí le creo…En realidad es…

-No, no me creés, ahora te muestro-me dice indignada-…Vas a ver, vas a ver

 Se sacó la blusa del pantalón se dio vuelta y ví el Aleph…La cicatríz era una especie de cierre de campera hecho de piel, parecía también una serpiente incrustada dentro de la espalda que emergía desde arriba del coxis (gracias a dios no me mostró el culo) hasta el omóplato. Era verdad, el tipo se había hartado de esperar que ella le rompa el culo, que él se lo terminó rompiendo literalmente arrojandola al vacío desde ese departamento de calle córdoba 714.

Me dijo que cayó sentada, se había quebrado las manos porque las apoyo e impactaron sobre el piso. Estuvo ocho meses con yeso en todo su cuerpo, y que ahí ya pensó definitivamente que se tenía que divorciar.

Albert, lanzador de culonas nunca fue a la cárcel, claro que tenía un cargo muy alto en la DGI, y con algún que otro favor, zafó.

El sobrino que había perdido por knock out, tenía una fractura de mandíbula a causa del uppercat aplicado, eso quedo ahí nomás, me contó Mirta entre lágrimas.

La pugilística era el fuerte del señor Albert de la DGI. Logré suponer con el tiempo, que quería hacer un simulacro en honor a  Carlos Monzón. Y lo parecido que le salió.

-¿Y está de novia ahora señora?

-No quiero saber nada de hombres, Albert fue y será el único hombre de mi vida, con él perdí la virginidad-me confesó como si fuera una adolescente y la verdad que andaba por los cincuenta piruletes- y hasta el día de hoy a veces me llama llorando para volver.

-¿Usted volvería?

-No se…

 

* Cuentista empírica, bailarina de soñadores, ex bataclana, ex mujer voladora.

 

 

 

 

 

 

 

 

→ 1 comentarioCategorías: Uncategorized

PENSAMIENTOS Y REFLEXIONES PARA LEER EN FAMILIA

3 Noviembre 2008 · 1 comentario

Por el Padre José Caschi

* ¿Si Mc Cain pierde las elecciones, sus amigos le harán el chiste fácil? como decirle: “Y sí, perdiste por papa frita”.

* Cuando ví por la tele que salía en libertad Ricky Martinez, el papá de Marianito Martinez, no pude evitar encontrarle el parecido a el ya desaparecido Pablo Escobar Gaviria, como dice Karina jelinek, les dejo a su criterio…

* Una preguntonta: ¿Los zombies que invadieron Buenos Aires la semana pasada, bien podrían ser emos? o ¿al revés? ¿no es lo mismo?

* Un amigo íntimo me contó una historia, lo cito textual: “Mi jefe volvió de visitar el hermano país de los Estados Unidos de Norteamérica, luego de dos meses y medio, me habló de lo bien que se vive y se respeta todo y que acá esta lleno de -negros de mierda del norte- (noa argentino, no como el Litoral o Capital federal), que no respetan a nadie, destacó el jefe. Aproveché para decirle que sería muy bueno tener un dispenser con agua fría y caliente, sobre todo fría por el calor, no me contesta. Se ríe.

* Anoche vi fútbol de primera, ví los goles, sentí mucha pena: “Qué feo estar en los zapatos de Simeone”, “Qué feo ser Simeone”.

Hasta pronto!

→ 1 comentarioCategorías: Uncategorized

Columna de opinión

31 Octubre 2008 · 2 comentarios

Antes de morir

Por Antonio Domingo Bussi*

Tucumanos, Tucumanas: aquí, desde mi humilde country de la Rinconada, donde cumplo una injusta condena; condena de ser un perseguido politico. Hoy Me dirijo nuevamente a ustedes.

Hoy me voy a descargar en mi columna para decirle algo a ustedes: solo en esta provincia, la cual me considero tucumano por adopción y que estimo demasiado, solo en este Tucumán puede gobernar un déspota, una bazofia humana, un excemento, un infame represor como lo es este gobernador de turno que pemitió y permite que pasen semejantes hechos aberrantes, que no voy a nombrar porque bien saben ustedes, esos golpes bajos no se hacen y no se habla mal de los ausentes eso es de hombres bajos que largan manotazos de ahogados.

En mi época de gloria que fuí gobernador, todos eran felices, por eso los tucumanos de mi edad me recuerdan con gran cariño y he aquí el dilema que me cuesta entender; porque me cuesta creer que hemos sido derrotados, me extraña que un pueblo se rebaje a menos y solo aquí puede pasar que un déspota miserable salga dos veces gobernador.

¿Es que acaso ustedes compatriotas, son déspotas miserables e intolerantes y repirmidos que avalan este tipo de dicataduras, no les gusta el dulce sabor de la democrácia?

En mi gobierno a los problemas los hacíamos desaparecer; que se los lleve el agua, bien alfondo, como dice el imaginario popular.

Para agregar, ¿ustedes tucumanos, tucumanas se imaginan que diría el extinto general Perón, si supiera que en Tucumán la esposa del innombrable, preside el partido justicialista?

Nunca puse de prepo ningún familiar, para eso tiene que tener dos cosas importantes: carisma y capacidad.

Por último espero que esta reflexión sirva para influenciar a las próximas generaciones, que son el futuro de la República Argentina.

Me despido desde mi humilde country, lleno de flores y plantas, (una se llama Eduardo Emilio, una planta muy vieja, es mi preferida) y con este grillete que pesa más que mil demonios. Aprovechen la democrácia, como yo bien me he aprovechado de ella y vaya que es buena que me permitió tener jugosas cuentas en Suiza. Solo con la democrácia.

* Militar, estadista, otro gran heróe y un perseguido politico.

→ 2 comentariosCategorías: Uncategorized

El arte de tucumanearte, la clave del éxito

28 Octubre 2008 · Dejar un comentario

 Por Gabriel Carreras*

 

 

El teatro tucumano está en su máximo esplendor con grandes obras, como por ejemplo Republica de Tucumán, que también es mi programa de televisión el cual yo me destaco como un conductor muy creativo y desenfadado.

El teatro tucumano volvió a cobrar vida y voy a explicar con una sola palabra la clave del éxito: el tucumano, usted me dirá desde su casa mientras lee este post que no dije nada; puede ser, pero el teatro tucumano cobró brillo, así como nosotros cobramos una jugosa suma de dinero de entrada para ver nuestra exclusiva obra hace un par de meses y hace muy poquito en el prestigioso teatro Alberdi de nuestra provincia, en pocas palabras la levantamos con pala.

El éxito solo puede darse aquí en Tucumán claro, solo el tucumano como espectador es tan boludo de pagar por escuchar a otro grupo de tucumanos hablar igual que él y, hablar supuestas cosas graciosas y no decir nada, (no como esta columna que estoy escribiendo). Bueno esa es la clave del éxito y nosotros la tenemos bien clara. Me despido y no dejen de ver mi espectacular programa.

 

*Clown, actor dramático, conductor de radio y televisión, clumnista de espectáculos

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized